Un gesto tan sencillo y rutinario como sacar dinero en efectivo de un cajero automático puede resultar prácticamente imposible para las personas que padecen algún tipo de discapacidad. Pero esta realidad está a punto de ser cambiada para siempre y en favor de este colectivo. La accesibilidad y el control financiero se colocan en el centro de la nueva regulación, recogida en la Ley 10/2014 y en la transposición de la Directiva (UE) 2019/882, que ha sido modificada recientemente.
De esta forma, a partir del 28 de junio, la red de cajeros automáticos en España tendrán que ser accesibles para todos, incluidas las personas con discapacidad con la finalidad de eliminar barreras y generar un clima de equidad y de igualdad de derechos a todos los sectores de la vida. Y es que las autoridades e instituciones deben trabajar simultáneamente para instalar los conceptos de accesibilidad e inclusión en la sociedad, trabajando para facilitar la vida de quienes padecen alguna patología y ayudando a instaurar un ambiente igualitario.
Requisitos de accesibilidad
De acuerdo con la normativa, los cajeros automáticos deberán adecuarse a una serie de requisitos de accesibilidad universal, en busca de accesibilidad y de la inclusión de las personas con discapacidad. Por tanto, la presentación de la información de estas sucursales bancarias tendrá que ser más fácil de entender, estar disponible a través de más de un canal sensorial y utilizar un tipo de letra de tamaño y forma adecuado. También deberán tener suficiente contraste y espacio ajustado entre letras líneas y espacios.
Del mismo modo, el diseño de funcionalidad ofrecerá alternativas a la comunicación visual, auditiva, hablada y táctil. También cuando el producto utilice elementos visuales, proporcionará funciones flexibles de aumento, brillo y contraste. Los terminales de autoservicio, como pueden ser los cajeros automáticos, según la legislación, deberán incluir las siguientes características:
- Tecnología de síntesis de voz
- Permitirán la utilización de auriculares
- Más de un canal sensorial
- Posibilidad de aumentar el tiempo de respuesta
- Contraste adecuado y, cuando dispongan de teclas y controles, estos serán perceptibles al tacto,
- Cuando el producto utilice audio o señales acústicas, será compatible con los dispositivos de la Unión Europea.
- Los lectores electrónicos integrarán una tecnología de síntesis de voz
Cajeros prexistentes
Las entidades financieras deberán renovar o actualizar progresivamente su parque de cajeros automáticos. Esa es la realidad y así lo dicta la normativa. Por ello, todos los nuevos dispositivos deberán cumplir la legislación. No obstante, los cajeros existentes tendrán un periodo transitorio hasta el 29 de junio de 2030 para adaptarse a esta nuevo contexto social, siempre que no superen los 10 años de antigüedad.
Por tanto, se deduce que la banca deberá priorizar la sustitución de los cajeros automáticos menos accesibles y asumir posibles sanciones en caso de incumplimiento. En los casos más graves, las multas pueden rondar hasta un millón de euros. Por tanto, la nueva normativa de accesibilidad en cajeros automáticos marca un hito en la inclusión financiera en España.
Finalmente, y sin olvidar que el proceso va a implicar costes y retos logísticos, el resultado merecerá la pena. Se apuesta por una red de cajeros automáticos más inclusiva, segura y adaptada las necesidades de toda la ciudadanía. La accesibilidad no es lujo; es una necesidad para muchas personas con discapacidad en España.