España afronta «la peor semana de alergia primaveral» del año 2025, de acuerdo con la información de ElTiempo. Y es que esta época del año, para las personas que padecen de esta respuesta inmunitaria siempre se antoja complicada y ligada a los estornudos. De hecho, la presencia masiva de pólenes típicos de esta época, como el de gramíneas y olivo, ha elevado los niveles a valores muy altos en buena parte del país, situando en alerta roja a casi todo el mapa nacional según los datos actualizados.
El episodio de alergia irá incrementando en los próximos días, coincidiendo, además, con un capítulo de calor extremo, lo que podría agravar los síntomas de las personas alérgicas. De esta forma, el nivel de polen previsto en el aire estará en niveles rojos en las siguientes provincias, afectando de manera notable: Lugo, Pontevedra, Ourense, León, Palencia, Valladolid, Zamora, Salamanca, Ávila, Segovia, Soria, La Rioja, Navarra, Madrid, Tarragona, Castellón, Cáceres, Badajoz, Guadalajara, Cuenca, Toledo, Albacete, Ciudad Real, Huelva, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Málaga, Jaén y Granada. En el resto del país, los valores se mantienen en nivel naranja, con riesgo moderado, «pero podrían ascender si se mantiene el actual patrón meteorológico», informan desde ElTiempo.
Polen de gramíneas y olivo
La primavera es la época del año ideal para que el polen de gramíneas -presentes en praderas, campos de cultivo y zonas rurales- y del olivo, muy extendido en regiones del sur y del centro peninsular, alcancen su pico más alto. De hecho, entre los síntomas más comunes que provocan, destacan: rinitis alérgica, estornudos frecuentes, lagrimeo, conjuntivitis, tos seca y sensación de ahogo. Por tanto, los días previos a la entrada de verano siempre son una pesadilla para las personas que padecen de hipersensibilidad a estos contenidos.
En este sentido, las provincias con niveles más altos de polen se extienden por el centro, norte, sur y oeste del país. Las gramíneas, por otra parte, abarcan una gran variedad de especies (como el césped o el trigo), mientras que el polen de olivo es especialmente activo en Andalucía, Castilla-La Mancha y el sur de Madrid, donde este cultivo es abundante.
Así mismo, y como norma general, la temporada de alergia primaveral se extiende de marzo a junio, pero este año ha tenido un inicio más suave gracias a las lluvias persistentes, lo que ha retrasado la concentración de polen. Sin embargo, los expertos advierten que lo peor podría llegar entre finales de mayo y durante junio, «e incluso extenderse a julio si las condiciones meteorológicas lo permiten», explica ElTiempo.
Polinización explosiva
Las más que notables lluvias acaecidas en primavera, con un abril muy húmedo y un inicio de mayo pasado por agua en buena parte del territorio, han favorecido un crecimiento vigoroso de la vegetación, incluida la de las plantas polinizadoras. Por tanto, con la llegada del calor intenso de esta semana, se ha producido una explosión súbita de pólenes.
Por ello, explican los expertos, que esta «transición» entre un periodo húmedo y un ascenso térmico brusco puede generar el escenario y las condiciones ideales para una polinización masiva. Esto se debe a que el calor acelera la apertura de las flores y favorece la liberación de polen al ambiente. También, la combinación de altas temperaturas con concentraciones elevadas de polen potencia los síntomas respiratorios y ocularmente irritativos, empeorando la calidad de vida de los pacientes alérgicos.
Y de la misma manera que la polinización explosiva, a lo largo de esta semana, habrá que estar pendiente de las altas temperaturas. Podrían ser superiores a los 30 grados en gran parte del país y llegar a más de 35 ºC en Andalucía, Extremadura, Madrid o Zaragoza, lo que agravará aún más la situación. Y con un ojo en las fuertes rachas de viento que se prevén, lo que ocasiona que las partículas alergénicas se mantengan en suspensión durante más tiempo.
